domingo, 27 de junio de 2010

Armonía del Rio Trevélez. Por Antonio Jaime Hernández

Armonía del Rio Trevélez
Sábado 22 de Mayo 2010


Subiendo el sendero que va junto al río Trevélez desde esta localidad hasta la junta de los ríos Juntilla y Aberdinal; uno se encuentra en un espacio abierto, donde el cielo: cúpula del gran escenario, dibujada por caprichosas formas de nubes; las montañas: gradas del gran escenario; el sol: con su luz potente alumbrando el gran espectáculo; árboles, flores, plantas, mariposas, todos adornando esta maravillosa escena, (aquí mi querido maestro Ángel, no es necesario chiscar tus dedos para observar el grado de resonancia de esta gran sala) y todo en armonía con el agua; la protagonista de este gran concierto.

Es otra primavera de Vivaldi. Otra sinfonía puesta en el escenario de la naturaleza.

¿Dónde está el director? me pregunto, no lo veo…, que bien dirige,- me digo-…, será el Creador?

Son los álamos negros… hay álamo negro, con tus hojas verdes, verdestu que tus raíces alimentas de esta agua de espuma blancatu majestuoso creces, creces.

Son los cantos del ruiseñor, en armonía con los múltiples sonidos del agua; adonde vas?..-le pregunto-cristalina y limpia,¡cuanto vales¡ más que todo el petróleo del mundo.

Son los amarillos de la rascavieja, el pelitre, el candilico, los zapaticos del niño jesús, el botón de oro, la aquilegia nevadensis, adornando el gran espacio,caminas… y es como si estuvieras sentado en la butaca de patio, porque todo se traslada.

Tiempo de ,Alegro, de Largo, de Alegro Molto, de esa otra sinfonía de la primavera que la naturaleza me ha brindado y que tanto he disfrutado.
Maravillosa la jornada vivida, por eso quiero compartir estas sensaciones con vosotros, y en la que han tenido que ver los estupendos compañeros que formaban el grupo; hago una mención a mi querido Maestro, que, un vez más me ha llevado a un lugar que no conocía y donde he sentido buenas emociones.
También tuvimos nuestra hora de tapeo en el Mesón Guillermo en Capileira,-algunas fotos ya habréis visto

Y de vuelta a casa sanos y salvos, gracias al bien conducir de nuestro querido Antonio Lorenzo.


Os quiero…jaime