miércoles, 16 de febrero de 2011

Fragua del Pompa. Antonio Torcuato Triguero.

Fragua del Pompa. Antonio Torcuato Triguero. Tres generaciones en la Fragua. 52 años en la profesión. Calle Capitán nº 1. Motril. Detrás del Cine Coliseo Viñas.

Os agradecería información sobre esta Fragua conocida no solo en Motril, tambien en toda la comarca y toda la provincia.
Gracias





fragua.

(Del lat. fabrĭca).


1. f. Fogón en que se caldean los metales para forjarlos, avivando el fuego mediante una corriente horizontal de aire producida por un fuelle o por otro aparato análogo.

2. f. Taller donde está instalado este fogón.

sangrar la ~.

1. loc. verb. Entre herreros y cerrajeros, hacer correr por un agujero, que a este fin tiene la fragua, la escoria que resulta del carbón y del hierro.


Definición de la Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Información:

Reproducimos un artículo Publicado en el Faro que Antonio Nogura Navarro ha pasado a word. El artículo es del Faro nª2029, de Viernes 2 de octubre de 1982. Escrito por Romacho y con foto de Francisco Peña.

VD… ¿DE QUE SE QUEJA?


EL REFUGIO DEL DIOS DEL FUEGO

Dice la leyenda que Vulcano, Dios del fuego, hijo de Júpiter y de Juno , esposa de Venus fue especialmente adorado por los guerreros artesanos, porque el difundió entre los hombres el arte de trabajar los metales porque les había enseñado, en definitiva, el principio del desarrollo de los pueblos. Hoy, cuando los guerreros desafían con cabezas nucleares y los artesanos son consumidos por el gusano enorme de la producción en serie, Vulcano y su fuego forjador se refugian en el cuadro de Velázquez o en una pequeña fragua de un romántico artesano que lucha contra la idiotez mecánica también llamada progreso. En este Motril nuestro, su última morada está detrás del cine, en la Rambla de Capuchinos , ajustándose a las paredes de un estrecho local, del único local donde todavía sobreviven el yunque, el martillo y la fragua.

Y Vulcano, el Dios cojo, se ha reencarnado en la familia Torcuato y se ha dejado apodar “ El Pompa” , para darle forma al duro metal y mantener viva la llama de otro de los oficios más viejos del mundo. Y ahora en Antonio, nieto del Pompa, hijo del Pompa, ahora es Antonio el “Pompa” quien hace arte con el martillo e intenta que eso sirva de para que el jornal pueda llegar a la casa todos los días. Los maderos chamuscados por el calor de tantos años de fuego constituyen en si la leyenda de la larga historia que ha protegido desde el techo y han visto a tres Torcuatos, a tres Pompas, martillear un pedazo de hierro hasta convertirlo en una herramienta, en una forma expresiva que significa vida y trabajo. Este último “Pompa” se ha criado al familiar repiqueteo del martillo contra el hierro y el yunque, a la luz y el calor de la llama de la fragua, al calor extraño que adquiere el metal al fundirse. “Esto está tal y como ha sido siempre, desde hace un montón de años, desde que lo tenía mi abuelo. Y yo todo lo que conozco y todo lo que he aprendido lo he sacado de esta habitación, de este local”.


Todos guardamos en la memoria el prototipo de un hombre de la fragua; la piel morena y requemada por la proximidad de la llama, la espalda ancha y los brazos fuertes cuyo trabajo convertirá en un arte un hierro quemado. Es el prototipo pensado para un trabajo especialmente duro. Antonio, que no da mucho esa imagen, señala a la pared donde se encuentra colgado, a modo de decoración práctica, el viejo fuelle con que se había que dar aire a las llamas; “Entonces si que era duro forjar el hierro. Ahora, con el ventilador, es menos trabajoso”.

EL REY DE LOS OFICIOS


Si de algo está orgulloso, rara cosa en estos tiempos, es precisamente de seguir manteniendo la tradición de nuestro oficio, que es al mismo tiempo la tradición de su familia.


“Este es el rey de los oficios. Este y el de darle forma al barro y la arcilla. Antes que cualquier otro tenía que haber un forjador.


Al Pompa le duele la lenta agonía de su oficio, la imposible competencia con la producción encadenada, la lucha perdida entre la mano artesanal y la maquina que vomita artículos por segundo. Y ahí entre ese orgullo inicial y ese resignado esperar a que el tiempo acabe apagando la ultima llama de la fragua, está la queja, nuestro compromiso formal de cada semana. La impotencia ante el trabajo de toda su vida que va a desaparecer y con el toda la calidad artesanal y los retazos artísticos que encierra la forja del metal. “Más que porque desaparezca la fragua como tal, lo que es una pena que desaparezca es el valor artesanal que tiene todo esto. No todo el mundo sabe unir un hierro con otro a base de fuego, apreciar cuando el hierro candente se ha puesto de color blanco de paja y en ese momento juntarlo con otro”.


-Eso los técnicos ya lo tienen escrito, los grados y el momento en que hay que hacer la fusión de cada metal.


-Sí, si yo lo he leído y ahora mismo no me acuerdo de cuál es la temperatura. Pero luego resulta a lo mejor, que él lo ha escrito no sabe ni papa, no sabe cómo hay que hacerlo.

ASI QUE PASEN 20 AÑOS

Amocafres, mancajes, azadas, azadones. Astillas, todas las herramientas del campo que necesita un labrador, salen de las manos del último Torcuato. Este ha sido el mercado que más ha trabajado su fragua y su familia el mercado que cada vez es más reducido por culpa de la avalancha de las que se fabrican en serie.


“Tú dices en el periódico que a ver si alguien se preocupa, a parte de mi, claro, porque esta última fragua no desaparezca. Yo calculo que de aquí a veinte años o menos, igual menos, son cinco u ocho, a esto habrá que darle el cerrojazo. A ver si el Estado…. Pero yo que sé. De esto no se preocupa nadie”.


Y cuenta la de extranjeros que se pasan las horas viendo como a base de carbón vegetal, de fuego y hierro, de martillazos, ocurre el milagro que ellos creen perdido en el negro túnel del tiempo. O el sinfín de martillazos que se han partido, el viejo yunque que no aguantó, lo dura que hay que tener la mano después de tantos años de forja. Antonio quiere que su fragua, el último refugio de Vulcano en su pueblo, no se la lleve también el tiempo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Antonio Torcuato más conocido por Antoñico el "Pompa" recogió el testigo de su padre que a su vez lo había recogido del suyo. Las dos generaciones anteriores si tuvieron exito en la empresa eran otros tiempos. Motril vivía por y para el campoentonces los Torcuatos eran imprescindibles en aquel momento. Antoñico le pilló la época del desarrollo y el progreso y el negocio bajó. Sería de tal manera que trabajaba las campañas del azúcar en el laboratorio de la Fábrica del Pilar. El preparaba las muestras para que el químico mediante el polarimetro averiguara la cantidad de azúcar llevaban los distintos jugos y mieles. Con eso compensaba sus ganancias para poder vivir el resto del año.
A mi particularmente me arregló unas azadas y me vendió otras. Una de ellas aún la conservo.
Poco a poco la modernidad y la edad fueron haciendo mella en mi Antoñico que tuvo que cerrar. A veces me lo encuentro paseando y recordamos los tiempos de la Fábrica. Se le nota cierta melancolía en el rostro. Oara mi es una muy buena persona.

Anónimo dijo...

Hola Ant. ya estoy en casa .Conozco a esta familia de mucha classe y elegancia desde mi niñez, y me gustaba pararme delante de la fragua de camino para la escuela de D. Sebastian, para ver como a golpes de machota iban modelando el hierro al rojo vivo salido de la fragua , recuerdo a padre e hijo con delatares de cuero, como martilleaban primero uno y despues el otro,sin parar, hasta convertir el cuadrao de hierro en alguna herramienta agricola, con la misma sincronizacion que haria hoy un elemento electronico .Este hombre tenia un hijo el cual se llama Antonio, al cual yo conozco, que aun hace algun trabajo que otro, yo le encargo de vez en cuando algo, fuero los precursores de lo que despues fue la carpinteria metalica. Pronto lo vere creo y le dire que me de algunas fotos para reproducirlas.


pm

manuel dijo...

Antonio ya TE LO HA PASADO aNTONIO NOGUERA EL MARIDO DE cONCHI cARRASCO HA QUEDADO MUY BIEN sALUDOS mANOLO gIL.

Sam dijo...

He vivido desde pequeño al lado de la fragua y de hecho mantengo amistad aun con el dueño y mas aun mi padre, que lo conoce desde pequeño. Si necesitas ayuda o alguna informacion contacta conmigo: beatboxrocker@gmail.com

Saludos.

Anónimo dijo...

Aparte de la mitología y Velazquez la fragua fue el lugar donde se “fraguó” uno de los de los palos de nuestro cante flamenco primitivo, EL MARTINETE, cantado por gitanos que eran los que más trabajaban el hierro y cuando no se cantaba con la guitarra, solo por lo que se le denomina “cante a palo seco”.

P. Dominguez